La imaginación es más importante que el conocimiento. Es lo que solía decir un genio del siglo pasado que pasó su vida realizando experimentos mentales para, primero, postular la relatividad del tiempo y del espacio y luego tratando de contrarrestar la incertidumbre de la mecánica cuántica. "Dios no juega a los dados", solía repetir, para renegar de lo último. ¿Por qué recordar a Einstein en esta columna? Por culpa de "Fito" Páez. Bueno, ¿qué tiene que ver el Premio Nobel con el rosarino que se asquea por el resultado de una votación democrática? La contestación es un poco rebuscada, pero aquella definición inicial del "viejo Albert" acercó otra que sostiene que una buena respuesta se puede conseguir con una mejor pregunta. O sea: imaginar una buena pregunta para conocer una mejor respuesta. ¿Y Fito dónde cuaja en este pseudo ensayo periodístico? El fue el disparador de las preguntas que se vienen, que pueden ser o no imaginativas: 1)- ¿qué pasaría si alguien después del 28 de agosto dijera el voto de los tucumanos le da asco?, 2)- ¿qué sucedería el 22 de julio -vence el plazo para presentar los candidatos oficializados- si la Justicia decide antes de esa fecha que el gobernador, José Alperovich, no puede ir por la re-reelección?, 3)- ¿qué ocurriría si la oposición tucumana resuelve -imitando la propuesta nacional de Eduardo Duhalde- apoyar a un solo candidato opositor para el 28 de agosto?, 4)- ¿qué pasaría en la interna abierta del 14 de agosto si el kirchnerismo antes sufre derrotas en Santa Fe y Córdoba?, 5)- ¿qué podría suceder si el gobernador acepta dialogar en persona con los autoconvocados? 6)- ¿qué pasaría si no hubiera favoritos entre las listas de los acoplados? .... y la lista de preguntas puede seguir. Pero, ¿se pueden responder? Imaginemos.
Repugnancia o delicia
1)- Respuesta: si al 28 de agosto la oposición no llega fortalecida -o bien si un candidato anti-alperovichista no logra seducir al electorado tucumano y no polariza-, lo más probable es que el oficialismo repita los números de los últimos comicios provinciales. Es decir, que obtenga un porcentaje elevado de adhesiones, de más del 50%. En las últimas votaciones, ese valor superó el 70%. Si se repitiera el mismo canto en las urnas, ¿osará algún representante del cancionero popular -o de la intelectualidad- a decir, con nombre y apellido, que le da asco el resultado?
Antes postulemos: si el porcentaje de adhesión es menor al 50% se aceptarán las aseveraciones "fitistas" groseras, y si el porcentaje supera la mitad más uno -que habilita el acceso al poder- no serán válidas esas opiniones, sólo se aprobarán las que digan: el soberano manda, hay que respetar la voluntad mayoritaria, el que gana gobierna y el que pierde se la aguanta... perdón, acompaña. Es decir, con menos porcentual es válido decir "me da asco" porque no hay victoria firme, pero con el 70% ya es otra cosa. ¿Habrá que decir -por oposición- qué delicia de resultado? En democracia, todos pueden opinar, pero en tiempos electorales, las opiniones son, para desgracia del que las pronuncia y del que las escucha; puramente "electorales". Así de tajante y seguro, tanto como que E=mc2.
Hecatombe
2)- Respuesta: revuelo en la granja alperovichista. Eso es lo que ocurriría si el titular del Poder Ejecutivo no puede alargar a 15 años su mandato. Aunque "revuelo" no sería el mejor concepto para graficar el estallido que provocaría una eventual decisión judicial que se contraponga a las pretensiones de la Casa de Gobierno. Hecatombe no porque a Alperovich se le cierre una puerta, sino porque el peronismo tiene sellada la puerta para un plan B. Más que sellada, no la tiene ni instalada para abrirle a un probable sustituto.
Imaginemos la escena: al mandatario le llegan con la mala noticia y le preguntan, algunos con desesperación y pánico, ¿qué hacemos? Aquí sí que esta es una muy buena pregunta, pero tal vez ni el propio Alperovich tenga la respuesta, confiado en que el Poder Judicial, con varios de sus amigos adentro, le fallará en su favor. En una de esas tal vez no esté tan seguro y acaso sólo él y su almohada tengan un nombre para esa eventual época de caos político en el universo alperovichista. ¿Quién? Vaya uno a saber, aquí lo único seguro es la velocidad de la luz.
Fusión imposible
3)- Respuesta con preguntas: ¿oposición unida?, ¿en Tucumán? Imposible. Preguntar, se puede preguntar, pero que ocurra es altamente improbable.
Para unirse, o fusionarse, los dirigentes políticos tendrían que ceder espacios -en física deberían perder algo de energía para pasar a otro estado- y esa no es una cualidad extendida entre los políticos en tiempos de elecciones, donde se juegan más que la vida. Cada electrón en su órbita, cada dirigente en su espacio. Y eso es absoluto, no relativo.
Aprovechar la debilidad
4)- Respuesta: se envalentonarían los opositores y creerían que ganar es posible. Con el triunfo de Mauricio Macri en Capital Federal muchos salieron a colgarse de la victoria ajena para caer simpáticos al electorado que no los votó y que ciertamente es anti-K; igual que ellos. En este aspecto, y considerando lo mencionado en el primer punto; alguno podría decir que estos opositores "dan asco", ya que estarán muy por debajo del 50%. Recordad: sólo con un porcentaje menor al de la mitad permite agredir: teoría cuántica "fitense".
En suma, si el kirchnerismo no gana en Córdoba ni en Santa Fe, por más buena elección que hagan sus candidatos, la impresión será de debilidad del Gobierno nacional. Al carro ganador van a subirse muchos para arrimar agua a su molino para el 14 de agosto. Tretas políticas que le llaman.
Política es presente ...
5)- Respuesta: si Alperovich recibe a los autoconvocados... no habría ganadores para esa apuesta. ¿Y si los recibe? Algunos dirían que sería lo mismo que afirmar que Einstein finalmente logró concretar su teoría de campo unificado, algo que buscó hasta el final de su vida, infructuosamente. El conflicto con los médicos peligrosamente se desarrolla en un tiempo electoral, por desgracia tanto para ellos como para el Gobierno. Es que por más reclamos justos, la época permite que los dedos acusadores inventen excusas y justifiquen verdades a medias; además de que las pasiones y los intereses se entrecruzan convirtiendo el problema en una ecuación matemática sin resolución. "La política es presente, las ecuaciones son eternas", decía el genio en los años finales de su vida. El presente tucumano dice que hay que cerrar la ecuación abriendo un diálogo más fructífero.
Implosión
6)- Respuesta: se estaría siguiendo una máxima peronista impulsada por el creador del movimiento justicialista: el jefe jamás se involucra en las peleas internas de sus generales, ya que no es aconsejable bajar al propio barro. Identificarse con un bando es empezar a perder la condición de jefe. En sencillo; Alperovich, con sus colaboradores más cercanos, no está respetando el método de conducción que debería guiar a todo líder peronista.
Si tiene favoritos, también tendrá enemigos en sus filas; y no los elegirá. ¿El riesgo?: una implosión, y no estamos hablando precisamente de física. Ya hubo muestras de esos estallidos internos cuando punteros de algunos grupos se trenzaron a las trompadas. Cuando eso pasa, es por que el caudillo se embanderó con una causa interna, allí las grietas en la conducción se hacen más visibles. En consecuencia, los opositores internos comienzan a perderle el respeto al líder.
Ah, finalmente, para comentar algo sobre el concepto físico de la relatividad: cuando a Einstein le pedían que en pocas palabras explicara su teoría de la Relatividad decía: "si pones tu mano un minuto sobre un horno caliente, ese minuto te parecerá una hora; si miras una chica bonita una hora, esa hora te parecerá un minuto; eso es relatividad". Segundo "ah"; si alguna de aquellas preguntas se tornan reales, ahí están las posibles respuestas..., no digan que no les avisé.